El comedor

Abre sus puertas a las 19 horas y cierra a la 20 horas, de lunes a sábado, durante todo el año, incluidos festivos. Durante el mes de agosto, se cierra el comedor para cenas cocinadas, pero se mantiene la entrega de bolsas de comida.

 

Se da cena caliente, a los necesitados que se presenten en el comedor, situado en los locales de la Hermandad, Corredera Baja de San Pablo nº. 16, con capacidad, hoy en día, tras reformas de adaptación y ampliación realizadas últimamente, para 90 personas. Se sirve, por los propios Hermanos según turno semanal preestablecido, un plato de guiso (variable todos los días: legumbres, patatas, arroz, sopas, etc.), un 2º planto complementario (fritos, fiambres, huevos cocidos) fruta, pan y un vaso de leche o chocolate caliente.

Al resto de personas que se presenten y que ya no encuentren cabida en las mesas, por la limitación de espacio, se les da en local contiguo, una bolsa con bocadillo doble de fiambre o queso, paquete de galletas, fruta y vasos de leche caliente.

 El número de personas de este complemento, viene a ser alrededor de más de 200 todos los días (además de los sentados de la cena).

Los días festivos de la Hermandad, San Antonio e Inmaculada, se sirve además un almuerzo extraordinario, complementado con un donativo metálico a los asistentes.

 En Navidades, se entregan bolsas especiales de alimentos y dulces.

Con el fin de evitar largas colas, se entregan unos pases a quienes utilizan el comedor de sentados habitualmente, de modo que se reduzcan las mismas. Para la entrega de bolsas de comida, suele producirse un acceso bastante fluido durante la hora que permanece abierto.

 

Para la financiación de este servicio, aparte de las aportaciones de los Hermanos, y de las limosnas que se reciben, se cuenta con aportaciones diarias de productos por parte de instituciones públicas y de empresas privadas.  

Asimismo, el mantenimiento de las estancias del comedor, está subvencionado por la Fundación Bancaria Ibercaja. 

El Comedor se abre a cualquier persona que acude almismo, solicitandonos un plato de comida o una semicena fría.

 No se exige condición alguna para concurrir al comedor.